La diferencia entre un onboarding bien ejecutado y uno improvisado se nota desde el primer día. Cuando el proceso está desorganizado, el nuevo colaborador pierde tiempo buscando información, esperando accesos o tratando de entender cómo funciona la empresa.
Cuando está bien diseñado, en cambio, llega preparado, con claridad sobre su rol y con una experiencia coherente desde antes de incorporarse. Ahí es donde entra en juego el software onboarding, algo que tienes que tener en cuenta a partir de ahora.
Leer más




